"He tenido la suerte de trabajar con un equipo extraordinario"

JOAQUÍN TEJERA MIRÓ. Presidente de la Asociación Empresarial Intersectorial del Bajo Cinca, desde marzo de 2007 a mayo de 2017.

Joaquín Tejera Miró participó en la fundación de la Asociación Empresarial Intersectorial del Bajo/Baix Cinca, en el año 2000, y ha formado parte de su junta directiva hasta mayo de 2017, primero como secretario general y después como presidente.


 ENTREVISTA

¿Por qué decidió dejar la presidencia de Intersectorial?
He estado más de doce años en la asociación; siempre he entendido que, con mas de diez años, conviene renovar las organizaciones. Creo que es un tiempo razonable para que se produzca una renovación. Le pedí a la Junta Directiva que se fuera preparando para un cambio y ese momento ha llegado. Ahora la Intersectorial tiene su junta rectora, con las mismas funciones que la junta directiva, y en un futuro próximo habrá elecciones para elegir al nuevo presidente. Hemos trabajado en equipo: el presidente, según los estatutos, es el que coordina y representa a la asociación, pero el equipo de trabajo conformado por todos los directivos y la gerencia es el que lleva adelante la gestión. Me he sentido muy apreciado y arropado en todo momento, y he estado feliz gestionando todas las iniciativas que se han llevado a cabo.

¿Por qué se creó la Intersectorial?
Porque era un servicio que hacía falta a las empresas y a la ciudadanía en general. Nos reunimos una veintena de empresarios, junto con el entonces alcalde de Fraga Vicente Juan. José Portolés encabezó como presidente la asociación. Creo que ha sido un gran logro, que sigue, muchas veces desde la discreción, haciendo mucho cada día a favor de Fraga y la comarca del Bajo Cinca.

¿Ha cambiado el papel o la función de la Intersectorial en estos 17 años?
Lo lógico es que las asociaciones tengan vida propia y vayan in crescendo y actualizándose. José Portolés lo tenía muy claro: lo importante era la información y la formación. Y así ha sido. Después hemos entrado en la colaboración con las instituciones. La Intersectorial propone, a Ayuntamiento, Comarca, Instituto Aragonés de Fomento, Cámara de Comercio, CEOS-Cepyme y otras entidades, una serie de actividades que creemos que son positivas para las empresas y para el bien común en general. Hemos presentado bastantes propuestas al Ayuntamiento de Fraga, en temas que nos parecen, no solo de interés de las empresas, sino de interés general. Algunas se van resolviendo; otras cuestan más. Hay temas que la Administración no puede hacer o no hace, y es la sociedad civil la que tiene que trasladarle estas demandas que plantean las personas, las familias, las empresas... Este es nuestro papel. A mí me parece una asociación, como todas, absolutamente útil para la sociedad a la que está destinada.

Hoy la Intersectorial aglutina a 240 empresas. ¿un buen número o podían ser más?
Estuvimos cerca de doscientos ochenta socios, pero hemos sufrido la crisis de la construcción, que se llevó por delante a unas treinta empresas. Doscientas cuarenta empresas es un buen número, pero yo creo que deberían ser muchas más, especialmente de la comarca. Creo que la nueva junta debería trabajar en ampliar el espectro empresarial asociativo a la comarca.

¿Cuál ha sido el principal logro de la Intersectorial?
Yo diría que el de la formación, que para la asociación, y para las empresas, es un tema capital. Por eso hemos hecho mucho hincapié en la formación, y hemos tenido mucha suerte, porque el Executive Master ha tenido un éxito que no han logrado en otras comarcas. El programa se inició aquí, en el Bajo Cinca, y luego se unieron varias comarcas, pero la única que continúa es la nuestra: vamos hacía la novena edición y en todas hemos cubierto las plazas, alrededor de 18/20 alumnos. Creo que es un buen ejemplo de que la formación es imprescindible.
Otro tema en el que hemos trabajado intensamente ha sido la Plataforma Logística. Es una infraestructura clave, de gran potencial, pero no arrancaba. Tuvimos distintas conversaciones, muy serias, que no prosperaron. Finalmente, con el actual Ejecutivo, se entendió que las propuestas que planteábamos eran muy razonables y esos cambios se acabaron produciendo. Y en poco tiempo hemos visto el resultado: han cambiado las condiciones de los contratos de compra-venta y han comenzado a llegar los proyectos, las empresas y los empleos.

¿En qué asunto no se ha avanzado tanto como hubiera querido?
Propuestas o proyectos atascados, siempre los hay. Por ejemplo, la situación de los polígonos industriales de Fraga. Hemos presentado un informe de las carencias que presentan los polígonos, pero hasta ahora se ha avanzado muy poco, solo en algún punto concreto. Por ejemplo, hacen falta bocas de riego para hacer frente a posibles incendios, en perfecto estado, con señalización y presión suficiente.

Le ha tocado colaborar con gobiernos de distinto signo político. ¿Es más fácil con unos que con otros?
Nosotros tenemos una ventaja: somos neutrales, colaboradores y leales con quien sea que gobierne en los ayuntamientos, Comarca y Gobierno de Aragón. Yo entiendo, a título personal, que cuando uno está en un ayuntamiento y debate temas de interés básico para la población, tiene que dejar en su casa el color político y buscar el consenso. Nosotros no distinguimos color, solo vemos el tema de interés general que hay que plantear y que lo resuelva el órgano que corresponda.

¿Es muy exigente el trabajo al frente de una asociación como esta?
Tienes que seguir los programas y la línea estratégica que marca la junta directiva y se aprueban en la asamblea general de socios. Después, con alta dedicación, corresponde al presidente y a la gerente llevarlos a cabo, en colaboración con la junta directiva. La gerencia es muy importante, es la que asume la gestión del día a día.
Continuamente hay temas que atender, de mayor o menor envergadura, y luego está el trabajo diario de esta casa, que no para. Seguimos trabajando y colaborando con el CEDER, con la Cámara de Comercio, con CEOS-Cepyme, con CEPYME Aragón, con el IAF, Comarca, Ayuntamiento... Y, siempre, trabajando y colaborando en equipo. Afortunadamente hay gente en la junta directiva que tiene una formación intelectual y empresarial de primera línea. De esta casa salen muchas iniciativas y actividades. Me gustaría recordar, entre otras, la Comisión de Hostelería, con Gregorio Abadía al frente, que está situando a la hostelería de Fraga en un muy buen nivel, con muy buena acogida. Es una satisfacción enorme saber que ha nacido en el seno de la Intersectorial, con la colaboración de Ayuntamiento y otras entidades.

La población de Fraga y comarca, ¿conoce bien y reconoce la labor de la Intersectorial?
Quizás alguna pequeña parte de la comarca todavía no la conoce, porque no hemos sabido llegar a ellos. No hemos ido a llamar a la puerta de las empresas de los municipios del Bajo Cinca. Habrá pocos ayuntamientos y pocas empresas que no conozcan ya la Intersectorial, por lo menos de manera general. En conjunto, creo que la consideran una asociación respetable, respetada, y que no tiene ningún color político, que apoya siempre aquellos proyectos e iniciativas que supongan un bien para la sociedad, no solo para las empresas. Su papel fundamental es el apoyo a la empresa, a la que consideramos un factor fundamental del desarrollo social y económico, y trabajamos para reducir las desigualdades, que todavía las tenemos, aunque en esta zona menos que en otras. A la Intersectorial, todas las semanas, acuden personas que están en el paro: los ponemos en contacto con profesionales, con los que tenemos convenios de colaboración, que tratan de ayudarles para que encuentren un empleo. Es una faceta que quizá pasa desapercibida, pero que tiene una gran importancia.

¿En qué momento sintió mayor satisfacción como presidente de la Intersectorial?
Recuerdo especialmente el día en que José Portolés y Joaquín Tejera se dieron un abrazo, el del relevo y el comienzo de mi andadura. Fue un abrazo fraterno con José Portolés, un buen empresario y un hombre que apreciaba, porque había compartido con él otros aspectos del interés común de la ciudad.

¿Qué recuerdo se lleva de su etapa como presidente de la Intersectorial?
Que he tenido la suerte de trabajar con una junta directiva extraordinaria y un equipo de gerencia muy capacitado. Y que la Intersectorial ha sabido calar en la sociedad y ganarse la confianza de empresas, administraciones públicas y entidades patronales, donde se la considera una asociación de referencia.
Sobre todo, la oportunidad de trabajar con un equipo de grandes profesionales, personas muy maduras y muy sensatas siempre. Y colaboradores para todo lo que haga falta. No concibo un presidente que sea individualista, que lo haga todo... ¡es imposible! Siempre he tenido la suerte de estar rodeado de gente muy cabal, muy constructiva y muy trabajadora, y evidentemente con ideas claras. Eso es un activo de la asociación, en su seno tiene que haber distintas concepciones, pero nunca concepciones políticas partidistas. Esta casa nunca ha entrado en ese debate.

¿Qué caracteriza al empresariado de nuestra comarca?
Que es muy activo. Es un empresario familiar, fundamentalmente, sin desdeñar a la gran empresa. Tenemos una empresa familiar muy activa, muy trabajadora, que crea empleo y además lo sostiene bastante bien. Destaca sobre todo un sector económico, como es el de la fruta y el porcino, que demanda continuamente inversiones: los empresarios están continuamente invirtiendo, ampliando instalaciones. Desgraciadamente, en este momento, la situación en el sector de la fruta, en cuanto a resultados, no es buena. Hay una tendencia negativa: los pequeños empresarios, en este caso de la agricultura, van desapareciendo. Hace cuarenta años, con tres hectáreas, una familia vivía dignamente. Ahora, quizás se pueda vivir dignamente a partir de cincuenta hectáreas, suponiendo que los precios acompañen. El problema es que los precios no los fijamos aquí, sino muy lejos. Siempre estamos inmersos en la incertidumbre.
Lo que sí hace falta en esta comarca es mayor industrialización y recuperar la industria modesta que teníamos en el sector de la construcción: constructores, promotoras. Se va notando algo de recuperación, pero faltan todavía iniciativas. En la asociación hemos perdido treinta empresas del sector de la construcción. Mi deseo es que, en los próximos años, estas empresas vuelvan a la asociación.

Y para terminar, un consejo que le daría a su sucesor/sucesora.
La recomendación es que esta casa ha de servir a la sociedad en su conjunto, no solo a las empresas. A las empresas sí, por supuesto; informando, formando y colaborando con las instituciones. Nosotros somos una célula que pertenece a una sociedad concreta y debemos trabajar por el interés general de esa sociedad. Esta labor abarca muchos aspectos: desde proponer iniciativas y proyectos a las administraciones a colaborar con otras asociaciones. Fraga tiene la suerte de tener un conglomerado de asociaciones civiles, sin ánimo de lucro, que trabajan poniendo todo lo que tienen de su parte, sin esperar nada a cambio. Hay algunas que, en mi opinión, realizan una labor imprescindible: las que se dedican a la asistencia social, a cuidar de las personas que necesitan ayuda. Nosotros, aunque sea indirectamente, contribuimos a esa labor.

¿Qué retos principales tiene la Junta Rectora?
Convocar elecciones para elegir a un presidente o presidenta y a la nueva junta directiva; creo que es el reto más inmediato. Sé que la Junta Rectora está cumpliendo perfectamente con su cometido, ya ha definido sus planteamientos programáticos para este año y meses siguientes. Estoy seguro que ya están preparando el encuentro empresarial, el ciclo de formación del máster y otros proyectos que, a buen seguro, impulsarán.
Me gustaría, en esta nueva etapa, que la Intersectorial logre captar más empresas de la comarca. Y me gustaría, también, que el Ayuntamiento pudiera atender y poner en práctica determinadas propuestas que le hacemos llegar desde la sociedad civil. En este sentido, me permito hacer un llamamiento: debemos trabajar por el interés general, hay temas muy importantes por resolver. Dejemos aparcadas las siglas y colores políticos, las discrepancias, y busquemos el consenso, la unión, por el bien de nuestra ciudad y nuestra comarca.

Y ahora, con mi profundo y sincero agradecimiento, quisiera despedirme de todos/as, empresas, administraciones públicas y privadas, asociaciones, particulares, etc., por la confianza que han depositado siempre en la Intersectorial, confianza que espero y deseo sigáis manteniendo y reforzándola, si cabe, hacia los actuales órganos directivos de la misma.

Un abrazo a todos/as.


Entrevista publicada en La Intersectorial Informa nº 28, de octubre 2017.


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